10 mejores libros de ajedrez

Queen’s Gambit de Netflix ha puesto el ajedrez de moda. Lo cierto es que el ajedrez disfrutaba de buena salud, pero la serie ha disparado su popularidad. En alguna ocasión había comentado que, junto con el boxeo, es el deporte más literario que existe, así que llevaba tiempo pensando en elaborar una lista de las mejores libros sobre la materia y, como dice el refrán, la ocasión la pintan calva.

1. Queen’s Gambit de Walter Tevis.

Walter Tevis no es ningún desconocido en este blog, lo mencioné cuando elaboré la lista de las 10 mejores novelas sobre deporte, por El buscavidas. Era cuestión de tiempo que volviera a aparecer por Queen’s Gambit.

Como siempre que elaboro una lista las posiciones no se relacionan necesariamente con el mérito de los libros, porque todos son excelentes, pero considerando que esta entrada se debe en gran medida al éxito de la serie, concedo el honor de estar en primer lugar a Queen’s Gambit.

A estas alturas, gracias a la serie de Netflix, todo el mundo conoce la historia de Beth Harmon, una niña que después de perder a sus padres ingresa en un orfanato donde descubre su talento para el ajedrez. Lo que quizás no todo el mundo sepa es que la historia tiene un sospecho parecido con la vida de Bobby Fischer, uno de los grandes del ajedrez, para muchos el más grande.

Bobby Fischer no creció en un orfanato y dudo que tuviera tanta afición como Beth por la botella, pero vivió en un entorno familiar complicado y el desafío de Beth Harmon a los todopoderosos ajedrecistas rusos con la guerra fría como telón de fondo recuerda mucho al camino de Fischer hasta el título de campeón del mundo.

Se dice que el ajedrez es un mundo de hombres. Cierto, hay una jugadora mujer por cada siete hombres, pero creo que la proporción sería más desfavorable para las mujeres si tomásemos los datos de otros deportes. La realidad, guste o no, es que el deporte es un mundo de hombres y en mi opinión el gran atractivo de la serie es seguir los pasos de una mujer en él hasta la excelencia.

Si alguien ha hecho algo por hacer sexy el ajedrez esa es Beth Harmon, salta a la vista por qué

2. Ajedrez de Stefan Zweig.

Para mí la novela de ajedrez por antonomasia. La que siempre recomiendo cuando me preguntan sobre una novela de ajedrez. La historia es muy sencilla. El campeón del mundo de ajedrez, supuestamente el gran maestro Capablanca, otro de los grandes, para muchos el más grande, que permaneció imbatido durante ocho años, realiza un viaje en barco y varios miembros del pasaje le desafían a una partida de ajedrez e increíblemente uno de ellos logra derrotarle.

El verdadero meollo de la novela no es el resultado de la partida entre Capablanca y este misterioso viajero, sino el modo en que aprendió a jugar al ajedrez este último, quien había sido prisionero de los nazis durante la II GM y durante meses la única compañía que tuvo en su celda fue un libro de ajedrez.

Ajedrez es una novela muy corta, alrededor de cincuenta páginas, que tiene un lugar en la lista de mejores novelas breves, y su gran mérito es ser capaz de describir en tan poco espacio la obsesión que despierta el ajedrez entre los aficionados al juego, mejor dicho, adictos al juego.

3. La defensa Luzhin de Vladimir Nabokov.

Vladimir Nabokov también ha sido nombrado ya en este blog y lo seguirá siendo, no en vano es uno de los grandes. La defensa Luzhin también. Como decía en la introducción, junto al boxeo, el ajedrez es el deporte literario par excellence, hay muchas buenas novelas con el ajedrez como tema de fondo, y La defensa Luzhin fue la elegida cuando abordé la lista de mejores novelas deportivas, donde comenté que estaba basada en la vida de Alfred von Bardeleben, jugador de origen aristocrático a quien su pasión por el juego lo llevó a divorciarse de sus tres mujeres, perder su fortuna y suicidarse arrojándose por la ventana.

Como Beth Harmon, Luzhin es un prodigio del ajedrez que desarrolla una infranqueable defensa para enfrentarse al gran maestro italiano Turati, reconocido por su juego ofensivo y sus ataques letales. Como en Ajedrez, el verdadero tema del libro no es el resultado de la partida, ese es el gancho que hace que pasemos páginas, pero la esencia del libro es la maestría con que Nabokov convierte el ajedrez en una metáfora de la realidad. Por algo tiene el título de gran maestro, de la literatura.

La defensa Luzhin también ha sido llevada al cine

4. La torre herida por el rayo de Fernando Arrabal.

Fernando Arrabal es un tipo singular, predicador del milenarismo, discípulo del maestro Diógenes y excelente jugador de ajedrez, tanto que trasladó su pasión al papel en La torre herida por el rayo que fue premio Nadal de novela y también recibió otro premio internacional de novela, curiosamente el Nabokov.

Como en las títulos precedentes, la historia se teje alrededor de un partida de ajedrez, concretamente una que decidirá el campeonato del mundo entre Elías Tarsis y Marc Amary. Y como en los títulos precedentes el resultado de la partida es un gancho, pero Fernando Arrabal en lugar de tejer una metáfora de la vida con el ajedrez, entre movimiento y movimiento nos desvela los diferentes caminos que llevaron a los dos contendientes a sentarse uno frente al otro, en los que se mezclan el amor con las intrigas políticas.

5. El ocho de Katherine Neville.

El Ocho fue un bestseller mundial que vendió millones de copias en todo el mundo, uno de los grandes éxitos editoriales del año 1990. Aunque está considerada una novela de ajedrez, no es exactamente una novela cuyo argumento este relacionado con el juego tal y como hemos visto en las anteriormente mencionadas.

La programadora Cat Velis viaja por negocios a Algeria y un comerciante de antigüedades le encarga que busque en su nombre las piezas de un tablero de ajedrez de incalculable valor que lleva desaparecido muchos años. El ocho es una novela de misterio, una que no carece de elementos de realismo mágico, porque a medida que pasamos páginas averiguamos que esas piezas perdidas fueron escondidas en 1790 por dos novicias de un convento de francés debido a que las partidas que se jugaban con ellas resultaban tener fatales consecuencias en el mundo real.

Una bonita metáfora, pero antes de perderse en ella conviene aclara que El ocho es una novela en la frontera de las 800 páginas que nos enfrentará a los desafíos de las lecturas kilométricas, ¿traerá también sus recompensas? Sólo hay una manera de saberlo.

6. Buscando a Bobby Fischer de Fred Waitzkin

Pasamos el ecuador de esta lista y, como no sólo de novelas vive el lector, es un buen momento para cambiar de registro y explorar otros géneros. Buscando a Bobby Fischer es una novela autobiográfica que describe tres años en la vida de una niño prodigio del ajedrez.

Buscando a Bobby Fischer es la conmovedora historia de Fred Waitzkin y su hijo, desde el momento en que Josh a los seis años de edad se sienta por primera vez ante un tablero de ajedrez y descubre que tiene un talento innato para el juego hasta el momento en que compite por el campeonato nacional americano.

Dentro del competitivo mundo del ajedrez, padre e hijo deben enfrentarse a las dificultades de una relación cada vez más compleja entre ellos y a medida que su hijoprogresa en el mundo del ajedrez, Fred lleva una búsqueda paralela del genio Bobby Fischer, cuya leyenda está muy presente en los clubes y campeonatos de ajedrez.

Buscando a Bobby Fischer también tuvo su adaptación cinematográfica, la más famosa de todas

7. La tabla de Flandes de Arturo Pérez-Reverte

Como El Ocho, La tabla de Flandes se puede clasificar como un thriller histórico basado en el ajedrez. Como El Ocho, su protagonista también es una mujer, Julia, pero en lugar de ser programadora es restauradora de arte y, mientras restaura una pintura del siglo XV que representa al duque de Flandes jugando una partida con uno de sus caballeros, descubre una inscripción en una esquina: Quis necavit Equitem, algo así como quién mató al caballo o caballero. La trama está servida y Julia empieza la búsqueda del asesino.

El Ocho fue un éxito descomunal y lo cierto es que la novela de Arturo Pérez-Reverte, que fue publicada aproximadamente un año después, tiene muchas semejanzas con ella. ¿Piensa mal y acertarás? Bueno, lo cierto es que hay también demasiadas diferencias para hablar de plagio. Yo no copio, yo robo, decía Picasso. Algo así se puede aplicar aquí. En cualquier caso, ambas novelas pertenecen más a la literatura comercial que a la tradición de la gran literatura. En cualquier caso tanto Katherine Neville como A. Pérez-Reverte saben cómo escribir una buena trama y mantener la tensión hasta el final. Es todo lo que se necesita para hacerse millonario con una pluma y papel.

8. Peón de Paco Cerdá.

Ahora que lo pienso en esta posición debería ir El ocho, pero es tarde para reelaborar lo escrito y aquí nos encontramos con un ensayo sobre la vida del gran jugador español Arturo Pomar, nacido en Palma de Mallorca en 1931 y muerto en Barcelona en 2016.

Arturo Pomar saltó a la fama con 12 años cuando hizo tablas con el campeón del mundo ruso Alekhine, en el Torneo Internacional de Gijón. Sin embargó el libro no gira en torno a esa partida, sino a otra que jugó Arturo Pomar jugó muchos años después, nada menos que contra Bobby Fischer, que constó de 77 movimientos, a través de los cuales Paco Cerdá nos introduce en las vidas de ambos jugadores, que según su punto de vista no fueron sino dos peones en manos de sus respectivos gobiernos. Bobby Fischer, de Washington, que explotó propagandísticamente su victoria contra Spassky en el campeonato del mundo; Arturo Pomar, del gobierno franquista.

Ambos finalmente fueron juguetes rotos. Bobby Fischer se retiró del ajedrez y del mundo nada más conquistar el campeonato del mundo. Un gran maestro ruso dijo de Arturo Pomar que de haber nacido en Rusia sería un serio aspirante a campeón del mundo, pero nació en España y acabó ganándose la vida como cartero cuando ya no fue útil al régimen.

Arturo Pomar, de niño, junto al caudillo, cuando era útil al régimen

9. Don Sandalio, jugador de ajedrez de Miguel de Unamuno

El gran Miguel de Unamuno es otro que no se resistió a la belleza del juego, a ese vicio solitario de dos compañías, como dice el protagonista de la novela. Don Sandalio, jugador de ajedrez no está entre sus obras más conocidas, pero es una delicia de lectura, aunque siempre somos más proclives a valorar positivamente una lectura que versa sobre un tema que nos es cercano. O no, si no está escrita con el debido amor, podemos sentirnos traicionados y ser muy crueles.

Don Sandalio, jugador de ajedrez es una novela de madurez, no sólo porque fue la última novela publicada por Unamuno, sino porque el narrador es un jubilado, que liberado de la carga de trabajar, mata el tiempo en el casino, donde una de las actividades preferidas de los socios es jugar al ajedrez. Con la sabiduría que sólo dan las canas, el narrador observa los sucesos de la vida con una mezcla de melancolía y fatalidad.

Pero el narrador no es el protagonista de la novela. El protagonista es Don Sandalio, arquetipo del jugador de ajedrez, que acude al casino no por los espirituosos, los debates políticos o el calor humano, sino sólo para jugar al ajedrez, aparte del cual no parece tener ningún otro interés en la vida. Don Sandalio atrae la atención del narrador, quien empieza una investigación para saber quién es realmente ese hombre cuyo único interés se limita a un tablero con 64 casillas.

10. Fundamentos de ajedrez de José Raúl Capablanca

Este es un blog de literatura y no de ajedrez, por lo cual en esta lista hay novelas y algún ensayo, aunque quizás debería haber incluido también alguna biografía, en cualquier caso no era mi intención engordarla con libros de ajedrez propiamente dichos, es decir, aquellos que enseñar a jugar, pero no estaría completa si no incluyera al menos uno, por si algún lector quiere iniciarse en el juego.

Recientemente, en una entrevista Kasparov decía que el número de combinaciones posibles en ajedrez era superior al número de átomos del universo. Esto da una medida de la complejidad que puede adquirir el juego. En realidad, el ajedrez es un juego sencillo, porque las reglas son sencillas y se puede aprender a jugar en pocos minutos. A partir de ahí, la complejidad puede aumentar tanto como se quiera. En cualquier caso, como no hay que ser Messi para disfrutar jugando al fútbol, tampoco hay que ser Kasparov para disfrutar del ajedrez.

Hay muchos libros sobre teoría de ajedrez, algunos extremadamente complejos, pero Fundamentos de ajedrez es una lectura perfecta para aquel que desee iniciarse en el juego, sencilla, amena e instructiva, firmada por un campeón del mundo. Capablanca fue un niño prodigo del juego, que aprendió a jugar viendo a su padre y del que se dice que nunca necesitó estudiar ni esforzarse para llegar a campeón del mundo. ¿Alguien se le ocurre un maestro mejor?

Capablanca fue una celebridad de su tiempo, a quien la revista Time le dedicó su portada

Publicado por Miguel A. Álvarez

Miguel A. Álvarez, escritor, traductor y redactor. Su primera novela, Vida de perros, ganó el I premio Corcel Negro de Literatura. Su cuento Verano del 88 ha sido distinguido con la mención de honor en el 66º Premio Internacional a la Palabra 2019. Su cuento Balbodán ha sido finalista del XIX Concurso Cuento sobre Ruedas 2019. Escribe en las revistas Quimera y Descubrir la Historia y colabora con los magazines Letralia, Revista de Historia y Maldita Cultura.

3 comentarios sobre “10 mejores libros de ajedrez

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: