Arthur Miller y Marilyn Monroe, cuando la literatura y el cine se enamoran

Los extremos se atraen y una de las mejores demostraciones es la historia de amor entre Arthur Miller y Marilyn Monroe. Dos polos opuestos, por un lado, una estrella de Hollywood; por otro, un sesudo intelectual, famoso dramaturgo, ganador del Pulitzer por Muerte de un viajante. Lo único que tenían en común era que ambos eran dos estrellas en su respectivos campos. Arthur Miller fue el tercer marido de Marilyn Monroe, con el que más tiempo aguantó casada, pero el matrimonio tuvo que lidiar con embarazos frustrados, infidelidades y disputas profesionales, además de la tendencia de Marilyn a ahogar sus demonios internos con alcohol y drogas. Demasiado para cualquier amor.

Primer encuentro, nace una amistad

El primer encuentro entre Arthur Miller y Marilyn ocurrió en 1950. Por entonces Miller estaba considerado como uno de los dramaturgos más importantes de los Estados Unidos, gracias a Muerte de un viajante, una obra maestra que le valió el Pulitzer. En cambio Marilyn todavía no era la mujer más deseada del planeta tierra, sólo una aspirante a estrella que intentaba abrirse paso en el mundo. Y cuando digo abrirse paso quiero decir a cualquier precio, cuando ambos se conocieron Marilyn estaba acostándose con el director Elia Kazan, amigo personal de Miller, que a la sazón estaba en Los Angeles con el propósito de dirigir Muerte de un Viajante.

Quizás fuese la mano del destino o una simple casualidad, sea como fuere un día Elia Kazan pidió a Miller que llevara a Marilyn de fiesta. Ambos hicieron buenas migas. Obviamente Miller se sintió atraído por Marilyn -sólo hay que mirar las fotos, aún no ha nacido hombre inmune a los encantos de la tentación rubia-, pero se comportó con corrección y simpatía a lo largo de la velada. Que no intentara llevársela a la cama fue lo que más le gustó a Marilyn de él, ahí vio un signo de respeto y elegancia que lo hizo destacar de todos los hombres que conocía.

Fue como correr por el bosque. Sabes, como una bebida fría cuando ardes por dentro

Marylin después de su primer encuentro con Miller

Así que la historia entre Miller y Marilyn empezó como una amistad. Ambos continuaron viéndose con cierta frecuencia. Por aquella época Miller estaba felizmente casado con Mary Slattery, su novia de la universidad, con quien tuvo dos hijos. En sus conversaciones Miller solía contar a Marilyn cuánto disfrutaba de la vida familiar, así que Marilyn contaba con que él regresara a su Nueva York natal tan pronto como terminará el trabajo de adaptación de Muerte de un viajante. Esto sucedió en 1951 y para entonces ambos habían llegado a ser tan íntimos que Marilyn acudió a despedirlo al aeropuerto. Ambos siguieron manteniendo una relación epistolar y, según la leyenda, en la estantería de Marilyn había una foto del dramaturgo y solía leer todos los libros que él recomendaba.

Marilyn en todo su esplendor, fotograma de La tentación vive arriba

Reencuentro en Nueva York

Miller y Marilyn no se volvieron a encontrar hasta 1955, cuando ella se mudó a Nueva York para estudiar en el célebre Actors’ Studio. En ese lapso de cuatro años Marilyn se había convertido en la novia de América, todos los hombres caían rendidos a sus pies, incluso la estrella del deporte americano Joe DiMaggio, con quien se había casado poco antes para divorciarse después de solo un año de turbulenta vida en común. Parece que cuando a todos los hombres se les caía la baba por ella, no paraba de crecer su interés por aquel que nunca había tratado de conquistarla. Para acercarse más al dramaturgo, Marilyn entró en su círculo social y empezó a cultivar la amistad de sus amigos, especialmente del matrimonio Rosten.

Los cuatro años transcurridos también habían pasado para Miller. En el apartado profesional seguía disfrutando de un lugar de prestigio entre los dramaturgos americanos, pero en lo personal su matrimonio ya no era tan feliz como había sido. Más pronto que tarde ambos se encontraron envueltos en un affair amoroso. Ya lo dice el refrán, tanto va el cántaro a la fuente… Por entonces la prensa seguía de cerca cada movimiento de Marilyn y su aventura pronto estuvo en los periódicos. Para la prensa sensacionalista, en los puritanos Estados Unidos, la aventura de un hombre casado con un divorciada era más que carnaza, era maná caído del cielo.

Miller cómodamente sentado en su escritorio, reflexionando

Marilyn quería estar con Miller, quien le ofrecía el amor y algo incluso más importante, la sensación de seguridad que le faltó durante toda su vida. Además la relación con Miller traía consigo una ventaja adicional, otorgaba una pátina de prestigio y seriedad a su carrera. Aunque para entonces el corazón de Miller, como el resto de los corazones de los Estados Unidos, pertenecía completamente a Marilyn, se resistía a romper su familia y alejarse de sus hijos. Pero en 1956 estableció su residencia en Nevada, cuyas leyes permitían el divorcio.

Creo que realmente moriría si alguna vez te perdiera

Arthur Miller a Marilyn, Correspondencia.

El comité de actividades anti-americanas

Mientras Miller estaba en Nevada, solicitó su pasaporte para poder acompañar a Marilyn a Inglaterra, donde iba a grabar una película. Lamentablemente, la solicitud del pasaporte derivó en una citación para presentarse ante el Comité de Actividades Anti-americanas, al objeto de testificar sobre su relación con el comunismo. El 21 de junio de 1956 Miller estaba en Washington para testificar ante el Congreso.

Miller nunca había sido miembro del partido comunista, pero sí había ido a fiestas organizadas por algunos de los afiliados relacionados con el show business. A diferencia de muchos otros artistas e intelectuales envueltos por la Caza de brujas, Miller decidió no invocar su derecho a acogerse a la Quinta enmienda y respondió a todas las cuestiones sobre su vida privada y profesional, pero se negó tajantemente a revelar ningún nombre. Esto significaba su más que probable citación ante el congreso por desacato, lo cual no sólo podía afectar su carrera sino también la de su pareja sentimental.

Miller y Marilyn, radiantes

En mitad de la paranoia que dominó los Estados Unidos durante la Guerra fría, los agentes y abogados de Marilyn le recomendaron alejarse de Miller, si no quería perder el favor del público y poner en grave peligro su carrera. Probablemente no hay prueba mejor del amor que Marilyn sentía por Miller que la solidaridad que le mostró durante la época más dura de su vida, no sólo lo apoyó en privado, sino también públicamente. Miller no podía haber encontrado un abogado mejor, pues en la guerra de propaganda que era la Caza de brujas era difícil condenar a un hombre que había conquistado el corazón de la novia de América. Por amor Marilyn estaba dispuesta a perder a los Estados Unidos, pero los Estados Unidos no estaban dispuestos a perder a Marilyn. Miller no cumplió ninguna condena por su negativa a revelar ningún nombre.

1956, suenan campanas de boda

Miller y Marilyn se casaron por lo civil el 29 de junio de 1956, en White Plains, Nueva York. Posteriormente, en julio, celebraron una ceremonia religiosa de acuerdo con la tradición judía. Una vez resueltos favorablemente los problemas judiciales de Miller, ambos viajaron a Inglaterra, donde Marilyn rodó The Prince and the Showgirl con Laurence Olivier.

Esta es la primera vez que he estado realmente enamorada

Marilyn, después de casarse con Miller

Sin embargo, el matrimonio destapó un lado de ambos que ninguno conocía y empezó a torcerse desde el primer día. Ya durante su estancia en Inglaterra surgieron las primeras fricciones, el rodaje no fue tan bien como se esperaba, Marilyn tuvo choques con el director y con Laurence Olivier y eso afectó a su convivencia. A continuación, de vuelta en los Estados Unidos, descubrió una serie de apuntes que Miller había escrito sobre ella. Su contenido nunca trascendió, pero dejaban entrever cierta frustración de Miller con el matrimonio y que a veces se sentía avergonzado por el comportamiento caprichoso e infantil de su nueva mujer.

Miller pensaba que yo era una clase de ángel, pero ahora piensa que no. Piensa que su primera mujer le decepcionó pero que yo todavía hice algo peor.

Marily a Paula Strasberg, sobre sus problemas matrimoniales

Tensa vida matrimonial

Mariliyn idealizaba a Miller y se sintió devastada por las notas, pero no fueron suficiente para acabar su matrimonio. Indudablemente, su matrimonio tuvo buenos momentos, del tipo que suceden cuando el ingenio se encuentra con el encanto, de lo contrario Miller nunca le habría dedicado la edición de sus obras completas. A su lado Marilyn intentó alejarse de los focos y llevar una vida más tranquila, ser una sencilla ama de casa al estilo americano. Pero el destino se inmiscuyó en su felicidad doméstica.

Al contrario que el matrimonio de Miguel Delibes con Ángeles Castro, que fue largo y fértil, el suyo fue corto y estéril. Marilyn sufrió emocionalmente por su incapacidad para tener hijos con Miller. Su primer aborto sucedió en septiembre de 1956, seguido de un embarazo ectópico en 1957 y otro aborto en diciembre de 1958, justo después de haber acabado de rodar Some like it hot. Consumidora habitual de pastillas y alcohol, Marilyn se culpó a sí misma de sus abortos, lo cual no hizo sino empeorar su consumo de drogas.

Miller y Marilyn, esto es lo que se llama ponerse ojitos

Marilyn era demasiado famosa para llevar una vida tranquila y, con el paso del tiempo, Miller cada vez sentía más y más que su compañía le privaba de la tranquilidad que requería para escribir. Sin embargo, fue Marilyn quien dio el paso definitivo hacia la disolución de su matrimonio, supuestamente enfadada por el hecho de que Miller no pusiera interés en escribir los guiones de su película Let’s Make Love, tuvo una aventura con el coprotagonista, Yves Montand. Para entonces su vida conyugal estaba tan rota que Miller ni siquiera luchó por Marilyn. Según las crónicas de la época, ni siquiera se molestó por la infidelidad, lo cual hirió a Marilyn profundamente.

Un amargo final

La relación de Miller y Marilyn alcanzó su punto de no retorno mientras colaboraban en el que sería la última película de Marilyn,The Misfits. El guión, basado en un cuento de Miller, estaba destinado a cumplir el deseo de Marilyn de quitarse la etiqueta de rubia tonta y que la crítica la considerara una actriz seria. Pero el rodaje, realizado durante el verano de 1960, estuvo lleno de problemas.

Arthur dice que se trata de su película, pienso que ni siquiera me quiere aquí. Todo está acabado. Sólo seguimos juntos porque sería malo para la promoción que nos separáramos ahora.

Marilyn

Para entonces el problema con el alcochol y las pastillas de Marilyn se había agudizado hasta el punto de que apenas era capaz de memorizar los diálogos, ya no hablemos de actuar. Convertida en una sombra de lo que fue, pasó una semana hospitalizada en Los Angeles, donde recuperó suficientes fuerzas para finalizar el rodaje.

El 11 de noviembre de 1960 se hizo público su intención de separarse. A tal efecto Marilyn viajó a México el 20 de enero de 1961, fecha elegida a propósito para pasar desapercibida. Ese mismo día Kennedy iniciaba su legislatura.

No me porte siempre bien. Miller debería haber amado también al monstruo. Pero quizás soy demasiado exigente. Quizás no hay hombre que pueda aguantarme. Pedí demasiado de Arthur, lo sé. Pero también él pidió demasiado de mí.

Marilyn

Muerte de Marilyn

Cualquier posibilidad de reconciliación con Miller, sobre la base del amor o de la amistad, se frustró cuando Marilyn murió de sobredosis el 5 de agosto de 1962.

Ella no estará allí

Arthur Miller, sobre su negativa a asistir a su funeral

Aproximadamente año y medio después de su muerte, en 1964, Miller estrenó un drama en los teatros de Nueva York, Después de la caída. Aunque Miller nunca lo reconoció públicamente, uno de los caracteres del drama, Maggie, estaba basado en su exmujer, ambas tenían el mismo background, manierismo y tendencia a la autodestrucción. Maggie era una cantante, no una actriz, pero esa diferencia no podía disimular la realidad. Es difícil saber las motivaciones de Miller, Marilyn es la musa con la que soñaría cualquier artista, pero quizás el sentimiento de pérdida o el deseo de ajustar cuentas jugaron un papel en su decisión de recrear a Marilyn en la ficción. Una cosa es segura, en su descripción abundaba lo bueno, su irresistible encanto, pero más lo malo, sus inseguridades y miedos, incluso un detalle especialmente cruel, retratarla llevando siempre una peluca rubia.

Miller fue muy criticado por convertir a Marilyn en material dramático, quizás por eso siempre negó haberse basado en ella. Quizás se olvidó de que aunque su amor por ella se apagara lentamente con la convivencia, el público la amaría siempre y no hay nada más arriesgado que atacar a un ídolo. A pesar de las críticas, Miller siguió incluyendo personajes basados en ella en sus dramas. En 2004, cuando contaba 90 años de edad, publicó el drama Acabando la película, basado en el tiempo que compartió con ella durante grabación de The Misfits. Marilyn era como el fuego, cuando te quema nunca se olvida.

Marilyn, una mujer que dejó huella

Publicado por Miguel A. Álvarez

Miguel A. Álvarez, escritor, traductor y redactor. Su primera novela, Vida de perros, ganó el I premio Corcel Negro de Literatura. Su cuento Verano del 88 ha sido distinguido con la mención de honor en el 66º Premio Internacional a la Palabra 2019. Su cuento Balbodán ha sido finalista del XIX Concurso Cuento sobre Ruedas 2019. Escribe en las revistas Quimera y Descubrir la Historia y colabora con los magazines Letralia, Revista de Historia y Maldita Cultura.

Un comentario en “Arthur Miller y Marilyn Monroe, cuando la literatura y el cine se enamoran

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: