10 mejores novelas de humor

Ironía, sátira, burla, ingenio, … En cualquiera de sus formas el humor es uno de los elementos artísticos más apreciados por los lectores y muchas de las novelas que han hecho de él su tema central se han convertido en clásicos que merece la pena leer y releer.

¿A quién no le gusta echarse unas buenas carcajadas? Las novelas de humor son la elección perfecta para cuándo no se sabe qué libro leer o comprar, pueden convertir un día malo en uno bueno y uno bueno en uno mejor.

Como siempre, todas son tan buenas que el orden de aparición es una mera cuestión de azar.

1. Las aventuras del tocador de señoras de Eduardo Mendoza

Curiosamente, para alguien cuyo nombre es inmediatamente asociado con el humor, Eduardo Mendoza empezó su carrera literaria en 1975 con La verdad sobre el caso Savolta, una novela de de misterio e intriga, cuyo título original era Los soldados de Cataluña, pero que tuvo que cambiar para evitar la censura del agonizante franquismo. Desde entonces, para alegría de sus muchos seguidores, no ha hecho más que publicar y entre su extensa obra hay tantas novelas de humor y tan buenas que bien podría ocupar varios lugares en esta lista.

En La aventura de el tocador de señoras, publicada en 2001, supone el fin de la trilogía del detective anónimo, una de las mejores trilogías literarias, iniciada con El misterio de la cripta embrujada. Ubicada en la Barcelona post Juegos Olímpicos, el protagonista es expulsado del sanatorio en que lleva una década recluido y obligado a ganarse el pan de peluquero. Convertirse en un miembro útil de la sociedad no significa resolver asesinatos, pero en la Barcelona que trata de superar la resaca de los Juegos Olímpicos nuestro héroe se ve en envuelto en una trama de corrupción a la que no duda en enfrentarse con las únicas armas a su disposición: instinto y picardía. Hilarante y genial, La aventura del tocador de señoras es el libro para cuando te sientes deprimido, mejor que el Prozac.

Eduardo Mendoza entrevistado en Late Motiv. Con barba en lugar de su característico bigote, pero siempre cercano y encantador

2. La conjura de los necios de Johnn Kennedy Toole.

Poco dada a la picaresca, en 1980 la literatura americana produjo esta joya del género que se convirtió en un clásico instantáneo que ganó el Pulitzer de 1981. En cualquier caso Johnn Kennedy Toole nunca acudió a recoger el premio, no por snobismo, como Sartre con el Nobel, sino porque se había suicidado doce años antes, destrozado por el rechazo de todos los editores a los que presentaba la novela, lo cual no deja de dar la razón a la cita de Jonathan Swift de la que la novela toma su título: “Cuando en el mundo aparece un verdadero genio se lo reconoce porque todos los necios se conjuran contra él”

En la novela ese genio verdadero es Ignatius J. Really un gordito sabelotodo lector de Boecio que a los treinta años, instado por su madre, con la que todavía vive, se lanza a la aventura de encontrar su primer trabajo. Ambientada principalmente en el barrio francés de Nueva Orleans, a lo largo de la narración Ignatius vive situaciones desternillantes y se encuentra con otros personajes tan ridículos como él mismo, si esto es posible. Especialmente, Myrna Minkoff, su antítesis, una beatnik judía por la que siente una irresistible fascinación.

¿Es La conjura de los necios el libro que deberías leer si quieres encontrar trabajo? Eso depende de que trabajo busques. Una cosa es segura, desde su publicación el libro se ha vuelto tan popular que, si no lo has leído todavía, vas a estar perdido en muchas conversaciones. Luigi Castelli ha escrito una buena crítica sobre él en su blog.

La imagen de Ignatius J. Really de la edición original representa tan bien su carácter que se ha convertido en icono.

3. Pantaleón y las visitadoras de Mario Vargas Llosa.

Probablemente ninguna obra de tan bien la medida de lo populares que son las novelas de humor como la de don Mario. Ganador del Nobel por el estudio de las estructuras de poder realizado en sus novelas, ninguna ha tenido tanto éxito como la hilarante Pantaleón y las Visitadoras.

Basada en una historia real, el capitán Pantaleón Pantoja es el arquetipo de militar, íntegro y cumplidor. Recién ascendido a capitán, él y su mujer esperan el traslado a Lima para disfrutar de las comodidades y placeres de la capital. Sin embargo, recibe el encargo de ejecutar una misión secreta en lo más remoto de la jungla amazónica, el establecimiento de un servicio de prostitución para soldados. El capitán Pantaleón Pantoja intenta cumplir su misión con su eficiencia característica, pero en su camino se encontrará con fuerzas insuperables. Un hilarante estudio sobre la naturaleza del deseo.

«Intenté al principio contar esta historia en serio. Descubrí que era imposible. Fue una experiencia liberadora, que me reveló las posibilidades del juego y el humor en la literatura.», Mario Vargas Llosa.

Trailer de la adaptación de Pantaleón y las visitadoras

4. El lamento de Portnoy de Philip Roth.

Eterno candidato al Nobel, Philip Roth es un maestro del humor al que la crítica considera un escritor muy serio. La publicación en 1969 de El lamento de Portnoy, con la detallada descripción de la vida sexual y familiar de su protagonista, desató una gran polémica y elevó a Philip Roth a estrella del panorama literario norteamericano.

La novela es el largo monólogo con su psicoanalista de Alexander Portnoy, “un joven soltero judío, poseído por el deseo y adicto a su madre”, en el cual con absoluto detalle y candor y obscenidad toca todos los tabús relativos al sexo. Tan buena que incluso ha dado nombre a un excelente blog sobre literatura por Javier Avilés.

Recuerdo, muchos años atrás, cuando leí El lamento de Portnoy por primera vez, reír a mandíbula batiente, especialmente con el capítulo titulado Pajas en el que el protagonista relata su compulsoria masturbación adolescente. Si eres de los que piensa que el sexo tiene que ser divertido, esta es tu novela.

Trailer en inglés de El lamento de Portnoy, 1972

5. Confesiones del estafador Félix Krull de Thomas Mann.

¿Quién iba a decir que el nombre de Thomas Mann, el último clásico aparecería en una lista de la mejores novelas de humor? El sentido del humor no tiene edad y poco antes de morir el autor de las profundísimas La montaña mágica, Los Bruddenbrock y La muerte en Venecia nos regaló esta joya de la literatura picaresca alemana, en la que empezó a trabajar en 1905, cuando contaba 30 años de edad.

Concebida como una parodia de la autobiografía de Goethe, Poesía y verdad,  Thomas Mann realiza una traslación del mundo del arte al del crimen y compara la figura del artista con la del estafador.

Probablente no existe novela mejor que esta, llena de picaresca e ironía, para adentrarse en el universo de este gigante de las letras alemanas y universales.

Thomas Mann, en actitud reflexiva

6. Las guerras de nuestros antepasados de Miguel Delibes

Miguel Delibes, recomiendo echar un vistazo a su biografía, uno de mis escritores favoritos y de mucha gente, dicho sea de paso, siempre ha mostrado un fino sentido del humor. Aunque quizás esta característica no haya sido tan resaltada por la crítica como su dominio del lenguaje oral, su conocimiento del mundo rural y su uso de técnicas narrativas como el monólogo interior, para mí es el ingrediente secreto que hace que sus novelas se encuentren en las mesitas de noche de tantos buenos lectores.

En ninguna otra novela Miguel Delibes hizo un uso tan profuso del humor como en La guerra de nuestros antepasados. Leí esta novela por primera vez, a lo largo de los años seguirían muchas otras lecturas, sin que perdiera un ápice de la chispa original, en un verano de aproximadamente diez años atrás sentado en un parque de Asturias a donde solía ir después de comer a disfrutar del sol y la lectura. Mientras pasaba páginas, recuerdo estallar en carcajadas más de una vez y ver a la gente a mi alrededor mirar en mi dirección perpleja, incapaz de comprender que uno pudiera reír así con una novela.

Pacífico Pérez, el protagonista de la novela, poco antes de morir, cuenta su vida al médico de la prisión en la que está encerrado. Estructurada en una serie de diálogos a dos bandas, durante el proceso de elaboración, Miguel Delibes temía que la novela pudiera resultar algo sosa. No podía estar más equivocado, es el animal más dinámico y ágil que jamás parió su pluma, como él mismo reconocería más tarde. La ternura y candor con la que Pacífico Pérez relata la historia de su familia te alegrará el día y entre sus muchas anécdotas hay una esperpéntico intento de fuga y un viaje con setas alucinógenas en plena naturaleza que nunca he podido leer sin romper a reír.

José Sacristán poniendo voz al doctor de la prisión en la que está encerrado Pacífico Pérez

7. Las aventuras del buen soldado Svejk de Jaroslav Hasek.

Considerada como El Quijote checo, Las aventuras del buen soldado Svejk consagró a Jaroslav Hasek como el gran escritor del país.

Después de graduarse en la Academia de Enconomía de J. Hasek empezó a trabajar como administrativo en el Banco Eslavo, pero muy pronto renunció a su profesión para dedicarse a la literatura y el periodismo. Bohemio y vagabundo, su corta vida, Hasek murió a los cuarenta años, dio para mucho. Participó en los disturbios de 1897 en Praga, estuvo preso por su trabajo como editor de la revista anarquista Komuna y participó en la I Guerra Mundial, donde participó en la defensa de Samara. Entretanto escribió literatura de viajes, artículos humorísticos y más de 1200 cuentos, la mayoría en bares, acompañado por un bueno trago de cerveza.

Pero su lugar en la posteridad se debe a su gran obra, Las aventuras del buen soldado Svejk, traducida a más de 60 idiomas y que desde su publicación ha sido llevada a las pantallas de cine y los escenarios en numerosas ocasiones. Por derecho propio, su protagonista se ha convertido en un símbolo de la literatura universal comparable a El Quijote, Otelo o Fausto.

La gran literatura traspasa los géneros, es simplemente eso, gran literatura, y Las aventuras del buen soldado Svejk es mucho más que una novela de humor que nos demuestra que la mejor arma contra el horror de la guerra es la risa, por ese motivo también forma parte de mi selección de 10 mejores novelas bélicas.

Gordito y simpático, foto de Jaroslav Hasek a los 30 años

8. El maestro y Margarita de Mikhail Bulgakov.

La risa puede hacer mucho daño, bien empleada puede ser la más letal de las críticas, así que no es de extrañar que la publicación de esta brillante sátira, escrita entre 1928 y 1940, durante el gobierno de Stalin, fuera prohibida por inmoral y antirevolucionaria tan pronto como la censura le echó el ojo encima. Aunque la novela circuló clandestinamente en la Unión Soviética, no se publicó en formato libro hasta 1967, en París.

La trama es hilarante, el diablo deja el infierno para hacer una visita a la atea Unión Soviética. Acompañado por un extrambótico séquito que incluye un gato parlanchín, un matón y la indispensable vampiresa, el diablo siembra el caos a su paso. Toneladas de humor negro para elaborar las más hiriente crítica de la Unión Soviética jamás escrita.

Como curiosidad Marianne Faithfull regaló el libro a Mick Jagger que se divirtió tanto con la historia que a continuación escribió su famosa Simpathy for the devil. Siempre es bueno volver a escucharla:

Versión en directo de Simpathy for the devil, inspirada por la lectura de El maestro y Margarita

9. La tournée de Dios de Enrique Jardiel Poncela.

Más o menos por la época en que Mikhail Bulgakov empezaba a escribir las andanzas del diablo por la Rusia comunista, a muchos kilómetros de distancia, en España, Enrique Jardiel Poncela, escribía La tournée de Dios, en la que Dios viaja a visitar la tierra y echar un vistazo en primera persona a la vida moderna.

A Enrique Jardiel Poncela se le ocurrió este libro durante un largo periplo de varias semanas por la naturaleza. Su agudo sentido del humor, influenciado por las vanguardias, lo convirtió en uno de los atures más celebrados de la época. Sin embargo, algunos nunca personarían su ridiculización de los convencionalismos burgueses y su ataque a la estrecha moral religiosa imperante en la época y, con la llegada del franquismo, su nombre cayó en desgracia, pero no en el olvido. Hoy como entonces, sigue haciéndonos reír a mandíbula batiente.

Enrique Jardiel Poncela murió de cáncer a los 50 años, arruinado y marginado por el franquismo

10. Risa en la oscurida de Vladimir Nabokov.

La obra de Vladimir Nabokov se divide en dos, sus libros escritos en rusos y sus libros escritos en inglés. En ambas el humor juega un papel fundamental, ya sea cuando experimenta en Desesperación con el tema del crimen perfecto o con la del incesto en Lolita. Como para Vladimir Nabakov la literatura es juego, de palabras, de sentidos y contrasentidos y el juego, cuanto más divertido, mejor.

En un primer momento había pensado cerrar está lista con Pnin, de su época inglesa, la tierna historia de un profesor ruso emigrado en los Estados Unidos en guerra con la sociedad industrial, sus desinteresados alumnos y sus ambicioso colegas universitarios. Pero la verdad, las novelas rusas de Nabokov siempre me han parecido más divertidas que las inglesas, más divertidas en un sentido salvaje. En consecuencia esta lista se cierra con Risa en la oscuridad.

En su ensayo sobre el humor La risa, el nobel Henri Bergson –aquí un interesante análisis de La risa– afirma que en toda risa hay un eco de crueldad. Ese eco nunca fue más fuerte que en Risa en la oscuridad de Vladimir Nabokov, la historia de un triángulo amoroso. El crítico de arte Albinus se enamora de Margot y no duda en abandonar a su mujer e hija por ella. Inmediatamente después sufre un accidente que lo deja ciego, un cínico artista llamado Axel, ex amante de Margot, se muda a vivir con la recién establecida pareja, y no duda en pasearse desnudo y hacer el amor delante de un atormentado Albinus.

Portada de Risa en la oscuridad, de la colección Compactos de Anagrama

Con este título, que demuestra que la crueldad puede ser muy divertida, se cierra la lista de las 10 mejores novelas de humor. Confeccionar una lista siempre es difícil, en esta he intentado obviar la literatura cómica tipo Tom Sharpe, que siempre me ha parecido cómics sin viñetas, para centrarme en obras igualmente divertidas, pero de más calado. Si echáis alguna en falta, por favor, no dudéis dejar un comentario al respecto y, si la lista os ha gustado, suscribiros para recibir en vuestro correo la próxima entrada.

Publicado por Miguel A. Álvarez

Miguel A. Álvarez, escritor, traductor y redactor. Su primera novela, Vida de perros, ganó el I premio Corcel Negro de Literatura. Su cuento Verano del 88 ha sido distinguido con la mención de honor en el 66º Premio Internacional a la Palabra 2019. Su cuento Balbodán ha sido finalista del XIX Concurso Cuento sobre Ruedas 2019. Escribe en las revistas Quimera y Descubrir la Historia y colabora con los magazines Letralia, Revista de Historia y Maldita Cultura.

4 comentarios sobre “10 mejores novelas de humor

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